Guía completa para familias que están pensándoselo · Clínica Veterinaria Bulevar, Ciudad Lineal (Madrid)
A esta clínica llegan, cada semana, familias con la misma duda dando vueltas en la cabeza desde hace meses: «¿Castro a mi perro? ¿Y a mi gata, ahora que ha empezado a tener celos? ¿Es muy pronto? ¿Es muy tarde? ¿Cambia de carácter? ¿Engorda?». Y casi siempre la decisión se ha pospuesto porque nadie se ha sentado a explicarles, con calma y sin tecnicismos, en qué consiste de verdad y qué cambia después.
Llevamos 25 años castrando perros y gatos en Ciudad Lineal y, si algo hemos aprendido, es que la mayor parte de los miedos vienen de información a medias. Así que esta guía es lo que nos gustaría tener tiempo de contarte en cada consulta. Sin prisa.
Tabla de contenidos
¿Castrar o no castrar? La decisión, en pocas palabras
La castración es, hoy, una de las intervenciones más estudiadas y rutinarias de la medicina veterinaria. No es obligatoria y no todas las mascotas la necesitan al mismo tiempo, pero en la inmensa mayoría de los casos los beneficios para la salud y para la convivencia superan claramente a los inconvenientes.
Esos beneficios son distintos para machos y hembras, y también para perros y gatos. Por eso lo importante no es «castrar sí o castrar no» sino cuándo y cómo hacerlo en cada caso, con un veterinario que conozca a tu animal.
Beneficios reales de la castración
En perros y perras
En las perras hembra, esterilizar antes del primer o segundo celo reduce drásticamente el riesgo de tumores mamarios, que son una de las causas más frecuentes de cáncer en la perra adulta. Además, elimina la posibilidad de desarrollar piometra, una infección uterina grave y muy habitual en hembras no esterilizadas a partir de cierta edad: la vemos llegar a urgencias con frecuencia, y siempre nos hace pensar lo mismo —«si la hubieran traído un año antes…»—.
En los perros macho, la castración reduce el riesgo de algunas enfermedades de próstata y de ciertos tumores testiculares. También suele bajar las conductas asociadas a hormonas: marcaje, escapadas detrás de hembras en celo, alguna reactividad puntual. No cambia la personalidad de fondo —ningún perro tímido se vuelve seguro por castrarse— pero sí relaja determinadas conductas.
En gatos y gatas
En las gatas hembra, además del descenso del riesgo de tumores mamarios y la prevención de la piometra, esterilizar evita los celos persistentes —esos maullidos nocturnos que vuelven loca a media casa— y, por supuesto, las camadas no deseadas.
En los gatos macho, los beneficios son aún más visibles: menos marcaje con orina dentro de casa (una de las quejas más frecuentes que escuchamos), menos peleas con otros gatos y, por tanto, menor riesgo de contagiarse de leucemia felina (FeLV) o inmunodeficiencia felina (FIV), dos enfermedades graves que se transmiten sobre todo a través de mordeduras durante las peleas territoriales. Si tu gato es macho y sale al exterior, esto último es probablemente el argumento más sólido.
¿Cuál es la mejor edad para castrar?
No hay una edad universal. Depende de la especie, del tamaño y del estilo de vida.
La edad ideal para castrar a un gato
En gatos y gatas, la pauta general es a partir de los 5-6 meses de vida, idealmente antes del primer celo en las hembras. La cirugía a esta edad es rápida, la recuperación muy buena y se aprovecha el momento en que los beneficios preventivos son máximos.
La edad ideal para castrar a un perro (peso y raza importan)
En perros la cosa es un poco más matizada:
- Razas pequeñas y medianas: habitualmente entre los 6 y 9 meses.
- Razas grandes y gigantes: estudios recientes sugieren esperar a que terminen el desarrollo músculo-esquelético, en torno a los 12-18 meses, sobre todo en machos. No es una norma rígida; lo valoramos en cada caso.
- Perras hembra: lo ideal es operar antes del primer o segundo celo para reducir al máximo el riesgo de tumores mamarios, sea cual sea el tamaño.
¿Y si mi mascota ya es mayor?
Nunca es tarde. Operamos rutinariamente perros y gatos de 7, 9 y 12 años. Lo único que cambia es que ampliamos el estudio prequirúrgico (analítica completa, evaluación cardiaca) para reducir riesgos, y ajustamos la anestesia al paciente concreto. La edad por sí sola no es una contraindicación: lo que importa es la salud general de tu mascota, no su número de cumpleaños.
Cómo es el proceso de castración paso a paso
Una cirugía bien hecha empieza mucho antes del bisturí y termina mucho después.
Antes de la cirugía
En la primera consulta hacemos una exploración completa, hablamos del momento idóneo y planificamos el estudio prequirúrgico: en mascotas jóvenes, exploración y electrocardiograma; en adultos o pacientes con alguna patología previa, analítica más amplia. Esto no es burocracia: es lo que nos permite ajustar la anestesia a tu animal en concreto.
También resolvemos contigo todas las dudas, te explicamos riesgos reales —que son bajos, pero conviene conocerlos— y fijamos una fecha.
El día de la cirugía
Tu mascota llega en ayunas, en el horario que te indicamos. Hacemos una última exploración y la preparamos: vía intravenosa, sedación suave, monitorización completa.
La cirugía se realiza en quirófano propio, con anestesia inhalatoria, control continuo de constantes (frecuencia cardiaca, oxigenación, temperatura, presión arterial) y manejo del dolor. La duración varía: entre 15 y 30 minutos en gatos, entre media hora y una hora en perros según tamaño y sexo. Las hembras llevan algo más de tiempo porque es una cirugía abdominal.
Pasa la recuperación en nuestra hospitalización diurna —con un área específica para gatos, separada de los perros— y, en cuanto está despierta y estable, te llamamos para que vengas a recogerla. Salvo casos puntuales, vuelve a casa contigo el mismo día.
Las primeras semanas
Los primeros días tu animal estará algo más apagado: es normal. Te entregamos pautas claras por escrito y un teléfono donde escribirnos. Lo importante de esa primera semana:
- Reposo relativo: paseos cortos y con correa en perros, y mucha tranquilidad en casa para los gatos.
- Vigilancia de la herida: collar isabelino o ropa quirúrgica para que no se la lama.
- Pauta de analgésicos durante los primeros 4-7 días.
- Revisión postoperatoria entre los 7 y los 10 días, ya incluida en el precio.
En verano añadimos una recomendación más: salir a primera hora de la mañana y a última de la tarde, evitando el calor del mediodía. El calor extremo en Madrid no ayuda al postoperatorio.
A medio plazo, en casi todas las mascotas se observa una tendencia a engordar si no ajustamos la dieta. No es una catástrofe: con una pequeña reducción en la cantidad diaria de pienso y manteniendo el ejercicio, se queda en su peso ideal.
Castración quirúrgica y castración química: en qué se diferencian
Esta es una de las preguntas que más nos hacéis y que merece su propio espacio, sobre todo en perros.
La castración quirúrgica es la habitual: extirpación de testículos en el macho u ovariohisterectomía/ovariectomía en la hembra. Es definitiva y la única que aporta todos los beneficios preventivos a largo plazo (próstata, tumores, piometra).
La castración química se hace mediante un implante hormonal que se coloca bajo la piel y libera el principio activo durante 6 a 12 meses, suprimiendo temporalmente la actividad reproductiva del macho. Es reversible: al cabo de unos meses, todo vuelve al estado anterior.
¿Cuándo tiene sentido la química? En casos muy concretos:
- Cuando una familia quiere «probar» cómo reaccionará un perro joven antes de tomar una decisión definitiva.
- Cuando hay una contraindicación quirúrgica temporal.
- En pacientes muy mayores en los que evitar la cirugía es preferible.
¿Para la mayoría de perros y gatos? La opción quirúrgica sigue siendo la recomendada por su carácter definitivo y por los beneficios médicos a largo plazo. Pero si te interesa hablar del implante, lo vemos en consulta.
Cinco mitos sobre la castración que oímos cada semana
«Va a engordar»
Sí, va a haber tendencia. No, no es inevitable. El metabolismo se ralentiza después de la cirugía y, si seguimos dando la misma cantidad de comida que antes, sí se notará en la báscula. Con un ajuste pequeño —entre un 10 y un 20 % menos de pienso— y un poco de movimiento diario, se mantiene en su peso ideal sin problema.
«Va a cambiar de carácter»
Lo justo. Bajan las conductas reproductivas (marcaje, escapadas, celos persistentes) y, en algunos animales, también algo de la reactividad ligada a hormonas. Pero la personalidad de fondo se mantiene: un perro o un gato cariñoso sigue siendo cariñoso, y uno tímido sigue siendo tímido. La castración no es un cambio de personalidad.
«Mejor que tenga una camada antes»
Es uno de los mitos más extendidos y no tiene base científica. No hay ningún beneficio para la salud de la hembra en haber tenido camada antes de esterilizarla. Al contrario: cuanto antes del primer celo, mayor es la protección frente a tumores mamarios.
«Si no sale de casa, no hace falta»
En gatas y perras hembra que nunca salen, sigue habiendo riesgo importante de piometra y de tumores mamarios (los más comunes son hormonales, no infecciosos). En gatos macho que no salen, los beneficios se centran sobre todo en el bienestar diario: menos marcaje, menos maullidos en celo, menos frustración. No salir reduce algunos riesgos, pero no los elimina.
«Es muy tarde, ya tiene 7 años»
No es tarde. Operamos rutinariamente mascotas mayores y los beneficios siguen ahí: prevención de piometra y tumores mamarios en hembras, prevención de problemas de próstata en machos, mejor convivencia. A partir de los 3 años, en Bulevar aplicamos además un 25 % de descuento sobre el precio de campaña, precisamente para que la edad no sea una excusa para no hacerlo.
¿Cuánto cuesta castrar a un perro o un gato en Madrid?
En nuestra campaña de esterilización —que repetimos tres veces al año, en febrero, julio y noviembre— los precios son cerrados y siempre incluyen lo mismo: estudio prequirúrgico básico (en menores de 3 años), ECG, anestesia inhalatoria monitorizada, cirugía y revisión postoperatoria.
Especie | Precio campaña |
|---|---|
Gato macho | desde 70 € |
Gata hembra | desde 190 € |
Perro macho | desde 140 € (según peso) |
Perra hembra | desde 190 € (según peso) |
Para perros, el precio varía con el peso porque la duración de la anestesia y la cantidad de material no son las mismas en un Yorkshire y en un Labrador.
Y si tu mascota tiene más de 3 años, te aplicamos un 25 % de descuento.
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Preguntas frecuentes
¿Y si mi perra está en celo?
Preferimos operar fuera del celo por seguridad quirúrgica: hay más vascularización, mayor riesgo de sangrado y la cirugía es más larga. Solemos esperar entre 2 y 3 semanas tras el final del celo para programar la intervención.
¿Tiene que dormir en la clínica?
No. Nuestra hospitalización es diurna: tu mascota se va contigo a casa el mismo día de la cirugía, normalmente a última hora de la tarde. Si en algún caso concreto necesitara seguir ingresada por la noche, coordinamos con un centro 24 horas de confianza.
¿Cuánto tarda en recuperarse?
La herida cicatriza en 7 a 10 días. La vida normal se recupera en 2 a 3 semanas. Durante ese tiempo pedimos reposo relativo, paseos cortos en perros y control de la herida.
¿Puedo esterilizar a una gata después de tener crías?
Sí. Solemos esperar entre 4 y 6 semanas desde que termina la lactancia para operar con seguridad, una vez que el útero ha vuelto a su tamaño normal.
¿Existe alguna alternativa a la cirugía?
En perros macho existe el implante hormonal (castración química), que es reversible y dura entre 6 y 12 meses. No sustituye a la cirugía como solución definitiva, pero tiene su sitio en casos concretos. En hembras y en gatos no se utiliza de forma rutinaria.
¿Tiene efectos secundarios a largo plazo?
Los principales son metabólicos: tendencia a engordar si no se ajusta la dieta y, en algunas perras grandes mayores, leves problemas de incontinencia urinaria que responden bien a tratamiento. Los riesgos quirúrgicos en mascotas sanas son muy bajos.
¿Mi perro pequeño y mi gato necesitan la misma anestesia?
No. La anestesia se calcula y se ajusta a cada paciente: peso, edad, raza, estado de salud, resultados del estudio prequirúrgico. Por eso hacemos siempre monitorización completa durante la cirugía, en lugar de aplicar un protocolo único.
La castración bien hecha empieza por una buena consulta
Si has llegado hasta aquí es porque te lo estás tomando en serio, y eso ya dice mucho. La castración es una decisión sencilla cuando se toma con buena información: cuándo, cómo, qué esperar y a quién confiar la cirugía.
Si quieres que veamos el caso concreto de tu perro o de tu gato, pide cita por teléfono o por WhatsApp. Te explicaremos qué recomendamos en su caso, sin compromiso.
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